La Universidad Nacional de La Plata (UNLP) atraviesa este miércoles 28 de octubre una nueva jornada de protesta que afecta el dictado de clases y el funcionamiento de las facultades y colegios preuniversitarios. La medida reúne a docentes y trabajadores nodocentes en el marco de un conflicto salarial y presupuestario que se extiende desde hace meses.
La huelga de 24 horas marca el inicio de un nuevo cronograma de medidas de fuerza, con otros tres paros convocados para el 3, 12 y 16 de noviembre por la Asociación de Trabajadores de la Universidad Nacional de La Plata (ATULP).
Desde la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de La Plata (ADULP) confirmaron su adhesión al paro de este miércoles y propusieron acompañar las jornadas de noviembre, aunque esa extensión todavía requiere la formalización de su Comisión Directiva.
Cronograma de medidas de fuerza
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Miércoles 28/10 |
Paro de docentes y nodocentes, 24 horas |
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Martes 03/11 |
Paro nodocente confirmado; adhesión docente propuesta |
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Jueves 12/11 |
Paro nodocente confirmado; adhesión docente propuesta |
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Lunes 16/11 |
Paro nodocente confirmado; adhesión docente propuesta |
Las medidas nodocentes fueron convocadas por FATUN y tendrán una duración de 24 horas, sin concurrencia a los lugares de trabajo. ADULP solicitó formalizar la adhesión a las tres fechas de noviembre.
El calendario fue establecido por la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN), organización que representa al personal nodocente. En La Plata, la convocatoria es llevada adelante por ATULP.
Por su parte, el plenario de delegados de ADULP solicitó a la conducción gremial unificar las protestas con el sector nodocente durante noviembre.
El principal reclamo de los sindicatos es la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y la incorporación de sus previsiones al Presupuesto Nacional 2027.
Los gremios también exigen una recomposición de los salarios frente a la pérdida del poder adquisitivo, la apertura de paritarias libres y mayores recursos para el funcionamiento de las universidades públicas, la ciencia y la tecnología.
Desde ADULP explicaron que la decisión de profundizar el plan de lucha se tomó después de evaluar la situación del sector y tras la última Marcha Federal Universitaria.
La organización también planteó impulsar nuevas acciones de visibilización junto con ATULP y la Federación Universitaria de La Plata (FULP), que integran el Frente Gremial local.
Mientras tanto, FATUN cuestionó la situación presupuestaria del sistema universitario y anunció la intención de avanzar con una acción judicial vinculada con la incorporación de montos de garantía salarial a los salarios básicos.
Las medidas repercuten en las actividades académicas y administrativas de las facultades de la UNLP y en los colegios que dependen de la Universidad.
En las jornadas de adhesión, la suspensión de tareas docentes y nodocentes puede impedir el dictado habitual de clases, la atención administrativa y otros servicios universitarios.
El conflicto también tiene consecuencias en la planificación académica. Según lo informado por El Día, antes de estas cuatro nuevas jornadas ya se acumulaban 38 días de protesta durante 2026. Con el calendario anunciado, esa cifra superará los 40 días.
En los colegios preuniversitarios, los docentes han tenido que reorganizar contenidos para priorizar los conocimientos considerados indispensables de cada etapa educativa.
La discusión por el financiamiento universitario coincide con el debate del Presupuesto Nacional 2027 en el Congreso.
Los sindicatos buscan que las partidas asignadas contemplen los recursos previstos por la Ley de Financiamiento Universitario, además de fondos suficientes para salarios y funcionamiento institucional.
El plan de protesta también podría extenderse durante noviembre. La federación docente CONADU anunció una semana de lucha entre el 16 y el 22 de ese mes, con nuevas acciones relacionadas con el tratamiento presupuestario.
De esta manera, la UNLP enfrenta un cierre de octubre y un noviembre atravesados por huelgas y reclamos, mientras docentes, nodocentes y estudiantes esperan definiciones sobre el financiamiento de la educación superior pública.