ales de la acusación fue la relación de confianza que el pastor había establecido con la familia, vinculada con su función dentro de la comunidad religiosa y su posición de liderazgo espiritual.
En el debate también declaró una de las víctimas, quien relató diferentes situaciones de abuso que, según su testimonio, ocurrieron en distintos lugares.
Entre los espacios mencionados durante la declaración estuvieron la vivienda del acusado, un micro y la propia iglesia.
Los testimonios formaron parte de las pruebas evaluadas por los integrantes del jurado antes de emitir su veredicto.
Una vez conocida la declaración de culpabilidad, se dispuso la detención del acusado.
Durante el proceso, la querella había manifestado preocupación por su comportamiento frente a los requerimientos judiciales y había señalado dificultades anteriores para concretar notificaciones.
La resolución del jurado dio paso a una nueva etapa, en la que el juez deberá establecer la pena correspondiente de acuerdo con los delitos por los que fue declarado culpable.
La organización Casa María Pueblo acompañó a la familia desde las primeras etapas de la investigación y durante el desarrollo del proceso judicial.
Su intervención estuvo orientada al seguimiento de la causa y al acompañamiento de las víctimas y su entorno familiar.
Después de años de actuaciones judiciales, el veredicto unánime estableció la culpabilidad del acusado. El próximo paso será la audiencia en la que se determine la pena.