07/10/2026 - Edición Nº491

Deportes

ADIÓS AGRIDULCE

Messi tuvo su noche soñada, pero la despedida dejó críticas: goles, emoción y un homenaje que supo a poco

07:49 | El capitán se despidió con gol y dos asistencias en el 3-0 ante Benín. Hubo cuestionamientos a Tapia, al público y al espectáculo final.



Lionel Messi hizo lo que tantas veces hizo con la camiseta argentina: transformó una noche especial en una noche inolvidable dentro de la cancha. Gol, dos asistencias y triunfo 3-0 ante Benín en un Monumental que lo vio vestir por última vez la número 10 de la Selección mayor.

Pero mientras el capitán estuvo a la altura de su propia historia, la despedida preparada alrededor suyo dejó sensaciones encontradas.

Hubo emoción, lágrimas y un estadio que quiso agradecerle. También aparecieron cuestionamientos por los elevados precios de las entradas, denuncias por estafas vinculadas a la reventa, algunos pasajes del espectáculo posterior y un cierre que para parte del público quedó lejos de la dimensión que merecía la despedida del capitán.

Las lágrimas antes de empezar

Uno de los momentos más fuertes ocurrió incluso antes de que rodara la pelota.

El Himno Nacional fue interpretado por Fabio Santana, excombatiente de Malvinas, y Messi lo escuchó acompañado por sus hijos. El capitán no pudo contener la emoción y dejó caer algunas lágrimas ante un Monumental que comprendía que estaba presenciando el final de una época.

Después llegó el fútbol.

Argentina no pudo quebrar a Benín durante el primer tiempo, pero encontró toda su eficacia después del descanso.

Gol y dos asistencias para despedirse

Messi participó directamente de los tres tantos argentinos.

Primero ejecutó el córner que terminó con el gol de Nicolás Otamendi para abrir el marcador. Más tarde intervino en la acción que terminó con el golazo de Nicolás Paz.

Y faltaba el suyo.

Tras un penal sancionado por una infracción sobre Agustín Giay, el 10 tomó la pelota y convirtió el 3-0, en lo que podría quedar como su último gol con la camiseta argentina frente al público del país.

 

Un gol y dos asistencias. Hasta para despedirse, Messi fue Messi.

Una despedida que también dejó cuestionamientos

La fiesta, sin embargo, tuvo otra cara.

En la previa y durante las horas posteriores comenzaron a circular análisis críticos sobre el marco elegido para una jornada histórica.

Uno de los principales cuestionamientos estuvo relacionado con el elevado costo de las entradas, una situación que, para algunos análisis, terminó influyendo en el clima de determinados momentos de la noche.

A eso se sumaron denuncias de hinchas que aseguraron haber sido víctimas de estafas en la compra y reventa de localidades, con casos de personas que llegaron hasta las inmediaciones del Monumental sin poder cumplir el sueño de ingresar.

Drones, publicidad y un cierre que generó críticas

Después del partido estaba anunciado uno de los puntos fuertes de la celebración: un gran espectáculo de drones, luces y pirotecnia.

Sin embargo, parte de las críticas se concentró en la extensión de una publicidad durante la puesta de drones y en la manera en que terminó el espectáculo, con cuestionamientos a un cierre considerado abrupto por algunos de los presentes.

También estaba prevista una sorpresa musical como broche de la jornada, pero el desarrollo final volvió a generar comentarios entre quienes esperaban una despedida de mayor impacto para el futbolista más importante de la historia de la Selección.

En medio de ese clima incluso llegó a escucharse desde sectores de las tribunas el cántico “Chiqui Tapia, botón”, dirigido al presidente de la AFA.

Messi estuvo por encima de todo

Nada de aquello pudo modificar la imagen principal de la noche.

Messi emocionado durante el himno. Messi jugando. Messi asistiendo. Messi haciendo un gol. Y Messi recibiendo por última vez el cariño de los argentinos dentro de una cancha con la camiseta de la Selección mayor.

La organización podrá generar debates. El espectáculo podrá dejar opiniones encontradas. Pero el protagonista volvió a responder como lo hizo durante buena parte de su carrera: dentro de la cancha.

Quizás por eso la despedida terminó teniendo dos caras.

Una fiesta que para algunos no estuvo a la altura de Messi y un Messi que, una vez más, estuvo a la altura de todo.