La Municipalidad de La Plata prepara la creación de una Unidad Municipal de Gestión del Riesgo, un área destinada a anticipar, prevenir y coordinar respuestas frente a situaciones que puedan poner en peligro a la comunidad.
La iniciativa impulsada por el intendente Julio Alak contempla una estructura integrada por especialistas de distintas disciplinas y tendrá entre sus principales objetivos fortalecer la capacidad de respuesta de la Ciudad ante eventuales inundaciones y fenómenos meteorológicos extremos.
La conformación del área se produce mientras se mantiene la atención sobre el posible desarrollo del fenómeno climático conocido como “Súper Niño”, que podría favorecer la aparición de tormentas de fuerte intensidad durante los próximos meses.
La experiencia de la inundación del 2 de abril de 2013 aparece como uno de los principales antecedentes a la hora de pensar nuevas estrategias de prevención para La Plata.
El nuevo esquema buscará que el Municipio pueda actuar de manera coordinada frente a una emergencia, con protocolos y recursos definidos previamente y con participación de distintos organismos.
La estructura estará vinculada a la Secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios y contará con especialistas en áreas como ingeniería hidráulica y civil, meteorología y emergencias.
Aunque las tormentas y las inundaciones serán una prioridad durante los próximos meses, la nueva unidad tendrá un campo de acción mucho más amplio.
El esquema identifica 24 tipos de amenazas y vulnerabilidades que podrían afectar a la Ciudad. Entre ellas aparecen:
El objetivo es que la estructura pueda activarse ante cualquiera de estos escenarios y no únicamente frente a fenómenos climáticos.
Uno de los ejes del proyecto será mejorar la coordinación entre organismos durante una emergencia.
La nueva estructura prevé articular acciones con Defensa Civil, Bomberos, Policía, organismos provinciales y otros actores que puedan intervenir ante una situación crítica.
También se busca incorporar a instituciones de la comunidad, como clubes y organizaciones de voluntariado, mediante acuerdos de cooperación.
La idea es establecer de antemano quiénes deben intervenir, qué recursos están disponibles y cuáles son las prioridades cuando se produce una emergencia.
La planificación no estará limitada a ordenar el tránsito o indicar a los vecinos cómo ponerse a resguardo.
El nuevo esquema contempla establecer sectores sensibles y prioridades de asistencia, especialmente ante cortes de servicios o situaciones que afecten la infraestructura urbana.
Entre los puntos considerados aparecen hospitales, centros de salud y personas electrodependientes, que podrían requerir una atención prioritaria durante una emergencia.
La estructura también podrá activarse ante episodios que no sean meteorológicos, como incendios o incidentes vinculados con infraestructura y servicios.
Otro de los ejes de la nueva unidad estará relacionado con el ordenamiento territorial.
La planificación urbana puede influir en la manera en que el agua se desplaza durante una tormenta. La expansión de superficies construidas, pavimentadas o destinadas a determinadas actividades reduce la capacidad de absorción natural del suelo y puede incrementar el volumen de agua que circula por la superficie.
Por eso, la propuesta apunta a abordar el riesgo de inundación desde distintas disciplinas, combinando prevención, planificación urbana, infraestructura y respuesta ante emergencias.
El desafío para La Plata será contar con una estructura capaz de anticipar escenarios y coordinar recursos antes de que una situación crítica alcance su máxima intensidad.