Los clubes deportivos de la provincia de Buenos Aires podrían asumir un nuevo rol en la prevención de la ludopatía infantil si avanza un proyecto presentado en la Legislatura bonaerense.
La iniciativa, impulsada por el diputado provincial de Fuerza Patria Carlos Puglelli, propone modificar la Ley 12.108 de Promoción y Fiscalización del Deporte para incorporar a los clubes y organizaciones deportivas como espacios específicos de prevención frente al juego problemático.
El objetivo es que estas instituciones puedan desarrollar acciones destinadas a prevenir las apuestas entre menores, detectar de manera temprana posibles señales de alerta y orientar a las familias cuando sea necesario.
La propuesta también contempla una participación directa del Gobierno bonaerense, que debería elaborar y proporcionar materiales y herramientas de capacitación para quienes trabajan habitualmente con chicos y adolescentes.
La modificación de la normativa establece que los clubes puedan implementar acciones de prevención, detección temprana, orientación y derivación frente a situaciones relacionadas con el juego problemático.
Según explicó Puglelli, las personas que trabajan en estas instituciones deberían contar con herramientas para identificar factores de riesgo y señales que puedan estar vinculadas con la ludopatía infantil.
La intención es que entrenadores, profesores, dirigentes y otros referentes puedan advertir situaciones que requieran atención y facilitar el acceso de las familias a los dispositivos especializados del Estado.
El proyecto plantea además que estas acciones deberán estar acompañadas por recursos elaborados por la Provincia, destinados específicamente a la capacitación del personal que tiene contacto cotidiano con niños, niñas y adolescentes.
La iniciativa parte de un cambio en las formas de acceso al juego. La expansión de las plataformas digitales, los celulares, las billeteras virtuales y las apuestas en tiempo real facilitó el acceso inmediato a este tipo de actividades y profundizó su vínculo con los acontecimientos deportivos.
En ese contexto, los clubes aparecen como espacios donde se puede trabajar sobre la prevención y la detección de posibles situaciones de riesgo.
Para el legislador, esto no significa trasladar a las instituciones deportivas responsabilidades que corresponden al sistema de salud, sino aprovechar el contacto cotidiano que mantienen con los jóvenes para generar herramientas de prevención.
El proyecto establece que los clubes no deberán convertirse en centros de tratamiento ni que sus trabajadores asuman funciones propias de especialistas en salud mental.
El rol sería principalmente preventivo y de orientación.
Entre las tareas previstas se encuentran brindar información, generar conciencia sobre los riesgos del juego problemático, reconocer posibles señales de alerta, orientar a las familias y facilitar una eventual derivación hacia los organismos estatales especializados.
La iniciativa también toma en cuenta el carácter formativo que tienen los clubes en la vida cotidiana de niños, niñas y adolescentes.
Además de las actividades deportivas, estos espacios funcionan como ámbitos de socialización y construcción de vínculos comunitarios. Por ese motivo, el proyecto busca incorporarlos a las estrategias de prevención de la ludopatía infantil en la provincia de Buenos Aires.