El conflicto por el pago de honorarios a anestesiólogos bonaerenses comenzó a afectar la actividad quirúrgica en hospitales públicos de la Región. Desde este lunes 10 de agosto, profesionales de distintos establecimientos provinciales iniciaron asambleas y dispusieron la reprogramación de cirugías programadas, mientras mantienen la cobertura de urgencias y de pacientes cuyo estado de salud requiere una intervención inmediata.
El reclamo está relacionado con la demora en el pago de prestaciones realizadas durante abril y mayo de 2026. Los profesionales sostienen que la falta de cobro acumulada afecta de manera directa la situación económica de los equipos médicos y reclaman una respuesta urgente del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires.
El conflicto se origina en el incumplimiento de los pagos establecidos dentro del Convenio Provincial de Hospitales. Según el planteo de los profesionales, el último desembolso de la cartera sanitaria bonaerense se había realizado el 12 de junio.
Durante el viernes se produjo un nuevo movimiento en la situación: ingresó el pago correspondiente a la mitad de los fondos adeudados por las prestaciones de abril.
Sin embargo, el sector sostiene que todavía persiste una deuda importante y que la demora afecta la continuidad normal de las prestaciones.
Los anestesiólogos remarcan además que sus honorarios tienen carácter alimentario y constituyen una parte central de sus ingresos, por lo que el atraso acumulado generó preocupación e incertidumbre entre los profesionales.
En un primer momento, el reclamo se concentró en cuatro establecimientos públicos de la Región:
Durante las últimas horas, el conflicto se amplió a otros centros de salud que también dependen de la Provincia.
Se sumaron a la medida:
Los profesionales de estos establecimientos enviaron notas formales a las autoridades hospitalarias para comunicar la situación y anticipar las modificaciones en el funcionamiento de los servicios de anestesiología.
La medida no implica una suspensión absoluta de la atención quirúrgica.
En los hospitales alcanzados por el conflicto, las intervenciones que no revistan carácter urgente serán reprogramadas, mientras que se mantendrá la atención de las emergencias y de aquellos pacientes críticos que necesiten una cirugía impostergable.
El objetivo es sostener las guardias mínimas y garantizar la atención de quienes atraviesen cuadros que no permitan demoras.
En el Hospital San Juan de Dios, por ejemplo, los profesionales plantearon la posibilidad de permanecer en estado de asamblea permanente y mantener exclusivamente la cobertura de urgencias si el conflicto no encuentra una solución.
La principal preocupación de las autoridades sanitarias y hospitalarias está puesta en las consecuencias que la reprogramación puede generar sobre las personas que aguardaban una intervención.
La medida afecta particularmente a las cirugías que requieren planificación previa y que no tienen carácter de urgencia. Esos procedimientos deberán ser trasladados a nuevas fechas hasta que se normalice la situación.
Desde el sector de anestesiología, en tanto, sostienen que la decisión responde a la imposibilidad de continuar sosteniendo con normalidad las mesas quirúrgicas programadas mientras persista la deuda.
Los profesionales consideran que la salida del conflicto depende de una regularización urgente de los pagos pendientes.
La mitad de los fondos correspondientes a abril abonada durante el viernes representa un avance para el sector, pero no alcanzó para desactivar las medidas, ya que continúa pendiente parte de esa deuda y también existen reclamos vinculados a las prestaciones de mayo.
Si no se produce una solución en los próximos días, el conflicto podría profundizarse y generar nuevas modificaciones en el funcionamiento de los quirófanos de los hospitales públicos provinciales.
Por ahora, la prioridad de los anestesiólogos es sostener la atención de urgencias y pacientes críticos, mientras las cirugías programadas quedan sujetas a reprogramación hasta que avance la negociación con las autoridades bonaerenses.