La clasificación de la Selección Argentina a los cuartos de final del Mundial desató una verdadera fiesta en el corazón de La Plata. Apenas finalizó el encuentro, cientos de personas comenzaron a llegar a la esquina de 7 y 50, que volvió a convertirse en el principal escenario de los festejos.
Con banderas, camisetas, bombos y cánticos, familias, grupos de amigos y automovilistas celebraron una victoria sufrida que mantuvo la emoción hasta el último minuto. Las caravanas recorrieron las principales avenidas mientras el tránsito se vio interrumpido por la gran cantidad de hinchas.
Como ocurre en cada logro importante de la Selección, la emblemática esquina platense fue el punto elegido por los simpatizantes para compartir la alegría y renovar la ilusión de seguir avanzando en la Copa del Mundo.
El operativo de tránsito acompañó la celebración para garantizar la circulación y la seguridad durante una noche marcada por el entusiasmo de los hinchas argentinos.