La pasión mundialista volvió a encenderse en todo el país y, con ella, también regresaron las cábalas que acompañan a millones de argentinos cada vez que juega la Selección. Lo que muchos creían que había quedado en el recuerdo tras la conquista de Qatar 2022 reaparece con más fuerza en el Mundial 2026, donde cada partido renueva la esperanza de seguir haciendo historia.
En La Plata, esa pasión ya tiene un lugar de encuentro. Arthur's Centro Cultural realizará una nueva edición de su tradicional Fan Fest para seguir en pantalla gigante el compromiso de la Selección Argentina por los 16avos de final, en una jornada donde la emoción, los abrazos y las costumbres futboleras volverán a ser protagonistas.
Durante la Copa del Mundo, los argentinos repiten una y otra vez pequeños rituales que forman parte del folclore futbolero: usar la misma camiseta, sentarse en el mismo lugar, compartir el partido con las mismas personas, comer el mismo menú o incluso evitar cambiar de canal cuando el equipo juega bien. Son costumbres que se transmiten de generación en generación y que forman parte de una identidad colectiva.
Especialistas en psicología explican que estas conductas ayudan a disminuir la ansiedad que genera la incertidumbre propia de un partido decisivo. Aunque no influyen en el resultado, permiten que los hinchas sientan una mayor participación emocional y una sensación de control frente a un acontecimiento que, en realidad, depende exclusivamente de lo que ocurra dentro del campo de juego.
Las cábalas también forman parte de la intimidad de la propia Selección. Si bien el cuerpo técnico siempre aclara que los partidos se ganan con trabajo y preparación, el plantel mantiene varias rutinas que se hicieron famosas desde la obtención del título en Qatar.
Entre ellas se destaca que Lionel Messi continúa concentrando en una habitación individual, una costumbre que mantiene desde hace varios años. Rodrigo De Paul y Leandro Paredes conservan el clásico ritual de comer caramelos antes de cada encuentro, mientras que el tradicional asado previo a los partidos sigue siendo un momento clave para fortalecer la unión del grupo.
El equipo dirigido por Lionel Scaloni también apuesta a mantener un clima distendido durante la competencia. La música, las reuniones entre los futbolistas y las visitas de artistas forman parte de una dinámica que busca combinar concentración con momentos de relajación, una fórmula que dio resultados en los últimos años.
Mientras tanto, del otro lado de la pantalla, los hinchas hacen su parte. Algunos no cambian la ropa durante todo el torneo, otros congelan simbólicamente la imagen del rival o siguen exactamente la misma rutina antes del inicio de cada partido. Son gestos que pueden parecer irracionales, pero que representan una forma de vivir el fútbol y compartir una ilusión colectiva.
En La Plata, esa energía volverá a sentirse en Arthur's, donde cientos de personas compartirán una nueva jornada mundialista convencidos de que, aunque las cábalas no definan un resultado, sí fortalecen el sentimiento de pertenencia y convierten cada partido de la Selección en una experiencia inolvidable.