18/06/2026 - Edición Nº380

Politica

Memoria histórica

Alak impulsó un Juicio por la Verdad para esclarecer los fusilamientos de 1956 en La Plata

14:53 | El intendente de La Plata acompañó a familiares de cinco víctimas en una presentación judicial que busca reconstruir los hechos, determinar responsabilidades y avanzar en el derecho a la verdad como forma de reparación.



A 70 años de los fusilamientos de junio de 1956, el intendente de La Plata, Julio Alak, presentó una denuncia ante la Justicia Federal junto a familiares de cinco víctimas con el objetivo de que se investiguen las ejecuciones sumarias y se habilite un Juicio por la Verdad.

La presentación fue realizada en representación de los familiares de Oscar Lorenzo Cogorno, Alberto Juan Abadie, Rolando Zanetta, Ramón Raúl Videla y Carlos Irigoyen, quienes fueron víctimas de la represión desatada tras el levantamiento de junio de 1956.

Durante la presentación, Alak sostuvo que los fusilamientos representaron un grave ataque contra la democracia y destacó la necesidad de avanzar en el esclarecimiento de los hechos. Además, remarcó que las familias tienen derecho a conocer lo ocurrido y que el Estado democrático debe garantizar el acceso a la verdad.

El pedido judicial apunta a reconstruir las circunstancias de las ejecuciones, identificar responsabilidades históricas y brindar una respuesta institucional a décadas de silencio e incertidumbre. La iniciativa se fundamenta en el derecho a la verdad, reconocido por la jurisprudencia nacional e internacional como una herramienta de reparación frente a graves violaciones a los derechos humanos.

Según se argumenta en la presentación, el derecho a la verdad no solo implica acceder a información sobre hechos del pasado, sino también restituir la dignidad de las víctimas, reconocer públicamente el daño causado y contribuir a la construcción de la memoria colectiva.

Los familiares sostienen que la falta de esclarecimiento de los fusilamientos provocó consecuencias que se extendieron durante generaciones, afectando tanto a los allegados directos como a la sociedad en su conjunto. En ese sentido, el Juicio por la Verdad aparece como un mecanismo para reparar el daño individual, familiar y colectivo derivado de aquellos acontecimientos.

La iniciativa también busca fortalecer la memoria democrática y garantizar que los hechos ocurridos en 1956 sean investigados en profundidad, permitiendo que la verdad judicial contribuya a la reparación moral e institucional de las víctimas y sus familias.