La llegada de una nueva ola de frío intenso volvió a generar complicaciones para miles de automovilistas de La Plata y la región debido a las restricciones en el expendio de Gas Natural Comprimido (GNC), una medida aplicada para garantizar el abastecimiento en los hogares durante los períodos de mayor demanda energética.
Entre los sectores más afectados aparecen los taxistas y remiseros, quienes dependen del combustible para desarrollar extensas jornadas laborales. Los trabajadores denuncian que deben recorrer distintas estaciones de servicio para encontrar suministro disponible y, en muchos casos, soportar largas filas que pueden extenderse durante varias horas.
Según señalaron representantes del sector, la situación provoca una importante pérdida de tiempo y de ingresos, ya que muchos conductores dejan de realizar viajes mientras esperan cargar combustible. Además, remarcan que existe una gran incertidumbre porque el suministro suele agotarse antes de que todos los vehículos puedan acceder al servicio.
Desde las estaciones de servicio explican que las restricciones responden al aumento del consumo de gas provocado por las bajas temperaturas, una situación que obliga a priorizar el abastecimiento residencial.
La preocupación crece entre los trabajadores del transporte, ya que se trata de la segunda interrupción del servicio para automovilistas registrada en menos de un mes. En un contexto económico complejo, los choferes advierten que cada hora perdida afecta directamente sus ingresos y dificulta sostener la actividad.