La Zona Roja de La Plata volvió a quedar en el centro de la discusión pública luego de un operativo realizado durante la madrugada en la intersección de las calles 1 y 62. El procedimiento, llevado adelante por agentes de la Patrulla Municipal, derivó en momentos de fuerte tensión, con empujones, gritos y denuncias de agresiones que quedaron registradas en videos grabados por testigos.
Las imágenes difundidas en redes sociales muestran escenas de confrontación entre efectivos municipales y mujeres que se encontraban en el lugar. Uno de los episodios que más repercusión generó fue la destrucción de un teléfono celular, cuando un agente tomó el dispositivo y lo arrojó contra el asfalto hasta dejarlo inutilizable. También surgieron denuncias sobre el presunto uso de gas pimienta durante el operativo, aunque esa versión no fue confirmada oficialmente.
Hasta el momento no se informó sobre personas detenidas ni sobre posibles sanciones administrativas para los agentes involucrados en los hechos. La situación reavivó el debate sobre el accionar municipal en uno de los sectores más conflictivos de la ciudad.
Tras los incidentes, el secretario de Seguridad municipal, Diego Pepe, respaldó los operativos y reafirmó la postura de la gestión comunal respecto de la Zona Roja. El funcionario aseguró que la intención no es trasladar el área a otro sector de la ciudad, sino avanzar hacia su desaparición mediante controles permanentes y programas de reconversión laboral.
Según explicó, los procedimientos se desarrollan diariamente entre las 19:00 y las 7:00 en coordinación con vecinos de la zona. Además, sostuvo que el objetivo es evitar la oferta sexual en la vía pública y mejorar las condiciones de convivencia en el barrio.
La problemática de la Zona Roja arrastra años de controversias en La Plata. En 2025 la Justicia anuló el decreto que había impulsado la reubicación de las trabajadoras sexuales, al considerar que la medida resultaba arbitraria y discriminatoria. Desde entonces, el debate continúa abierto entre vecinos, organizaciones sociales y autoridades municipales.
Mientras continúan las repercusiones por los incidentes registrados esta semana, las imágenes difundidas y las denuncias de las personas involucradas vuelven a poner bajo análisis los métodos utilizados en los operativos y el futuro de una problemática que lleva años sin una solución definitiva en la capital bonaerense.