La Plata volvió a convertirse este miércoles en el epicentro de una de las manifestaciones más importantes del movimiento feminista. A 11 años del primer Ni Una Menos, miles de personas marcharon por el centro de la ciudad bajo la consigna de este año: “Nos queremos vivas, libres y desendeudadas”, en una jornada que reunió a organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles, barriales y deportivas.
La movilización, considerada por muchas de las participantes como una de las más multitudinarias de los últimos años en la capital bonaerense, volvió a demostrar la vigencia de un reclamo que atraviesa generaciones. Desde temprano, columnas provenientes de distintos puntos de la ciudad comenzaron a concentrarse para recorrer las calles con banderas, pancartas, intervenciones artísticas y expresiones culturales que acompañaron la jornada.
Uno de los aspectos destacados fue la amplia participación de hombres acompañando la convocatoria. A diferencia de años anteriores, muchos se sumaron activamente a la marcha y a los reclamos impulsados históricamente por el movimiento de mujeres, fortaleciendo una movilización que tuvo un marcado carácter transversal.
Durante el recorrido se escucharon cánticos dirigidos al presidente Javier Milei y a las políticas impulsadas por el Gobierno nacional, mientras que numerosos carteles reflejaron el malestar y la preocupación por la situación de las mujeres y diversidades. Entre las frases que más impacto generaron se destacaron: “¿A qué mujer de tu vida tendrían que matar para que salgas a luchar?” y “Te cansaste de oírlo, nosotras de vivirlo”, mensajes que sintetizaron el hartazgo frente a la persistencia de la violencia de género.
La marcha se realizó en una semana especialmente sensible para el movimiento feminista, atravesada por la conmoción que generó el hallazgo del cuerpo de Agostina, la adolescente de 14 años encontrada asesinada en Córdoba, un caso que volvió a poner en agenda la problemática de las violencias contra niñas y mujeres en todo el país.
La convocatoria reunió a estudiantes secundarios y universitarios, organizaciones sindicales, movimientos sociales, agrupaciones barriales, docentes, instituciones deportivas y representantes de clubes como Gimnasia y Estudiantes, que participaron con sus propias banderas y consignas. A lo largo del recorrido también hubo performances culturales, representaciones artísticas y expresiones colectivas que visibilizaron distintas problemáticas vinculadas a las desigualdades de género.
A once años de aquella histórica movilización que marcó un punto de inflexión en la agenda pública argentina, el movimiento de mujeres volvió a demostrar en las calles de La Plata su capacidad de organización, convocatoria, sororidad y lucha. Con miles de voces unidas en un mismo reclamo, la ciudad fue escenario de una nueva jornada de memoria, resistencia y exigencia de políticas efectivas para prevenir, erradicar la violencia machista y pedir justicia por todas las victimas de femicidio.