La causa por presunto enriquecimiento ilícito que involucra a Manuel Adorni sigue incorporando información relevante sobre su situación patrimonial. En las últimas horas se conoció que el total acumulado entre gastos realizados y compromisos asumidos supera los 800.000 dólares, una cifra que es analizada por la Justicia para determinar si guarda relación con los ingresos declarados por el funcionario.
Los primeros movimientos detectados se ubican a partir de marzo de 2024, pocos meses después de su llegada al Gobierno encabezado por Javier Milei. Durante ese período, su salario como funcionario rondaba los 3,5 millones de pesos mensuales, monto que luego se incrementó a 7,1 millones por decreto presidencial.
Entre los gastos más relevantes figura la compra de una vivienda en un country de Exaltación de la Cruz, por la cual se habrían desembolsado 120.000 dólares, además de 5.000 dólares correspondientes al ingreso al barrio privado. A esto se suman 245.000 dólares destinados a refacciones en la propiedad, que incluyen la remodelación de la pileta con climatización, instalación de cascada, incorporación de sistema tipo jacuzzi, mejoras en el quincho, parrilla, galería y cocina, junto con trabajos generales de infraestructura y terminaciones.
La investigación también detalla operaciones inmobiliarias adicionales, como el pago de 60.000 dólares vinculados a un departamento en el barrio porteño de Caballito. En paralelo, se registraron gastos en viajes por 27.658 dólares al exterior y otros 6.000 dólares correspondientes a una estadía en San Carlos de Bariloche, en la provincia de Río Negro.
En ese viaje familiar, realizado en junio de 2024, el gasto total superó los 9 millones de pesos, incluyendo vuelos por Aerolíneas Argentinas, alojamiento en el hotel Llao Llao Hotel & Resort y consumos durante la estadía. Según los datos incorporados al análisis, ese monto habría sido cancelado meses después desde una cuenta bancaria.
En cuanto a las deudas, el expediente menciona compromisos por 70.000 dólares más intereses correspondientes a una primera hipoteca, otros 200.000 dólares por una segunda hipoteca y 65.000 dólares derivados de un acuerdo informal con un desarrollador inmobiliario. Además, se suma la adquisición de una camioneta modelo 2021, incorporada junto a su esposa, Bettina Angeletti, cuyo valor de mercado ronda los 25.000 dólares y cuyo origen de fondos fue atribuido a la venta de activos.
Otro de los puntos clave del expediente es la declaración del contratista encargado de las refacciones, quien aseguró haber recibido pagos en efectivo y sin facturación por los trabajos realizados. Su testimonio fue presentado ante el fiscal federal Gerardo Pollicita, quien lleva adelante la investigación.
Con todos estos elementos, la Justicia deberá avanzar en el análisis integral del patrimonio del funcionario para determinar si los gastos, inversiones y deudas pueden ser justificados con los ingresos declarados o si existen inconsistencias que configuren un delito.