La ciudad de La Plata volvió a ser escenario de un hecho de violencia con connotaciones antisemitas. Durante la madrugada, desconocidos atacaron a piedrazos la sede de Jabad Lubavitch, ubicada en pleno centro, replicando un modus operandi similar al registrado días atrás contra la biblioteca Max Nordau.
El episodio se suma al ocurrido el 1° de mayo, cuando ese espacio cultural e histórico de la colectividad también fue blanco de agresiones. La reiteración en un lapso tan corto encendió alarmas dentro de la comunidad y puso el foco sobre la seguridad de las instituciones judías en la ciudad.
Desde la DAIA, entidad que nuclea a más de 140 organizaciones en todo el país, difundieron un comunicado con un mensaje contundente: “Una vez más”. En el texto, expresaron su “más enérgico repudio” ante el nuevo ataque antisemita y reclamaron medidas concretas para esclarecer los hechos.
Si bien no trascendieron detalles precisos sobre los daños ocasionados, el patrón repetido refuerza la hipótesis de acciones deliberadas y no hechos aislados. La falta de detenidos o avances en la investigación del primer ataque incrementa la preocupación y la presión sobre las autoridades.
Hasta el momento, no hubo pronunciamientos oficiales de peso a nivel local o provincial, lo que genera inquietud en medio de un contexto donde los episodios de antisemitismo han cobrado mayor visibilidad a nivel global.
La comunidad judía platense, con una fuerte presencia histórica, observa con preocupación esta seguidilla de ataques. Más allá de los daños materiales, advierten sobre el impacto social que generan estos hechos, que instalan un clima de intimidación y vulnerabilidad.
En este escenario, la evolución de la investigación será clave. La posibilidad de nuevos episodios y la falta de respuestas concretas podrían escalar el conflicto a niveles políticos mayores en los próximos días.