En la antesala del Día del Trabajador, el peronismo exhibe una postal marcada por la actividad política, pero también por sus tensiones internas y estrategias divergentes de cara al futuro.
Por un lado, el Partido Justicialista nacional retomará su agenda con una reunión clave del Consejo en su histórica sede de Matheu, luego de varios meses de inactividad. El encuentro estará atravesado por la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner, quien cumple prisión domiciliaria, y por el reclamo del kirchnerismo duro que insiste en denunciar una supuesta proscripción.
En ese marco, también se analizará el escenario político nacional y la convocatoria al Congreso partidario, mientras persisten los reproches hacia el sector alineado con Axel Kicillof, a quien le cuestionan la falta de gestos públicos hacia la exmandataria.
Las fricciones se profundizaron tras las declaraciones del ministro bonaerense Carlos Bianco, quien sostuvo que la proscripción afecta únicamente a Cristina y no al conjunto del peronismo. Sus dichos generaron una fuerte reacción en el kirchnerismo, incluyendo cuestionamientos de dirigentes como Vanesa Siley.
Además, el equilibrio interno también involucra a Máximo Kirchner, quien quedó al frente del Congreso del PJ tras el acuerdo que permitió a Kicillof asumir la conducción del partido en la provincia de Buenos Aires.
Movilización y calle
En paralelo, el PJ bonaerense se sumará a la movilización convocada por la CGT en la Ciudad de Buenos Aires. La marcha, prevista para la tarde, tendrá como consigna central la defensa de los derechos laborales en un contexto económico complejo bajo el gobierno de Javier Milei.
Se espera que la columna esté integrada por ministros, intendentes y legisladores, con la posible presencia del propio Kicillof encabezando la movilización, en sintonía con los gremios que mantienen buen vínculo con el espacio bonaerense.
Nueva corriente en escena
A este escenario se suma el lanzamiento del Peronismo Federal, una nueva línea interna que buscará instalar una discusión programática con vistas a 2027 y ampliar la base política del espacio.
Entre sus referentes aparecen Kelly Olmos, Victoria Tolosa Paz y Juan Manuel Olmos, junto a dirigentes e intendentes de distintas provincias.
El acto se realizará el 1° de mayo en Parque Norte y, según adelantaron sus impulsores, evitará la centralidad de figuras presidenciables para enfocarse en ejes como producción, trabajo, educación y desarrollo.
De este modo, el peronismo llega a una fecha simbólica con múltiples agendas en simultáneo, reflejando un espacio en movimiento, pero atravesado por diferencias que aún no logran resolverse.