La Municipalidad de La Plata avanzará con un nuevo sistema de recolección de residuos que modificará el esquema vigente en distintas zonas de la ciudad. A partir de esta reconfiguración, el servicio en ocho localidades de la periferia —Olmos, Romero, Abasto, Arturo Seguí, El Peligro, Etcheverry, Sicardi y Arana— quedará bajo control municipal, mientras que la empresa concesionaria continuará operando en el casco urbano.
El nuevo modelo establece una frecuencia diaria en las zonas alcanzadas, con operativos coordinados por delegaciones comunales y cooperativas. Para ello, se dispondrá de una flota de 14 camiones y se fijará una franja horaria matutina para que los vecinos saquen los residuos. La iniciativa ya tuvo una prueba piloto previa, cuyos resultados fueron considerados positivos por las autoridades.
Esta decisión implica una readecuación del contrato con la empresa prestataria, que se reducirá en un 12,5%. El objetivo central es optimizar un servicio que demanda alrededor de 6.500 millones de pesos mensuales y avanzar hacia un sistema mixto que permita mejorar la eficiencia de cara al vencimiento de la concesión previsto para el próximo año.
En paralelo, el sistema de transporte público en la región atraviesa un escenario de incertidumbre. Las empresas de colectivos evalúan una reducción de hasta el 50% en las frecuencias debido al aumento del costo del gasoil. La posible medida ya impacta en los hábitos de los usuarios, que comienzan a reorganizar sus rutinas, adelantar horarios o incluso optar por medios alternativos como la bicicleta.
Ante este panorama, desde la Comuna advirtieron que podrían aplicar sanciones si se concretan recortes sin autorización, en un intento por garantizar la continuidad del servicio y evitar mayores complicaciones para los usuarios.