La compra de un departamento en el barrio porteño de Caballito por parte de Manuel Adorni quedó en el centro de la discusión pública luego de que se conocieran detalles de la operación asentada en el Registro de la Propiedad Inmueble. De acuerdo con la documentación difundida en las últimas horas, el actual jefe de Gabinete figura como dueño del 50% del inmueble desde el 18 de noviembre de 2025, mientras que el otro 50% aparece a nombre de su esposa, Bettina Angeletti.
Según esos registros, la propiedad fue declarada por un valor de US$230.000 y la mayor parte del monto se financió mediante una hipoteca no bancaria con dos particulares. Distintos medios consignaron que ese préstamo privado alcanzó los US$200.000, es decir, cerca del 87% del valor total de la operación. A partir de esos datos surgieron cuestionamientos sobre el origen y la estructura del financiamiento.
La información publicada también indicó que las dos personas que aparecen como prestamistas habían sido propietarias del inmueble meses antes de la venta. Ese punto alimentó las críticas opositoras y reavivó comparaciones con la operatoria usada años atrás por María Eugenia Vidal para adquirir un departamento en Recoleta con financiamiento del propio vendedor, un caso por el que luego fue sobreseída.
En paralelo, Adorni ya venía bajo presión por otros cuestionamientos sobre su patrimonio. En una reciente conferencia, aseguró que no tenía “nada que esconder” y atribuyó las denuncias a una campaña política y mediática, mientras avanzan investigaciones judiciales sobre su situación patrimonial.