La causa por la muerte de César “Lolo” Regueiro, el hincha de Gimnasia que falleció durante la brutal represión policial en el partido contra Boca el 6 de octubre de 2022, dio un giro clave en las últimas horas. La Justicia de La Plata dispuso que el expediente pase del fuero Correccional al Penal, lo que endurece el panorama para los acusados y podría llevar el caso a un Tribunal Oral Criminal.
La decisión fue impulsada por el abogado de la familia, Marcelo Peña, y acompañada por la fiscal Graciela Rivero. Ambos solicitaron que los hechos sean analizados bajo la figura de dolo eventual, en lugar de un delito culposo, al considerar que los responsables pudieron prever el resultado fatal y aun así actuaron de manera negligente y desproporcionada.
De esta manera, la Justicia entendió que existen elementos suficientes para sostener que las acciones durante el operativo represivo no solo fueron irregulares, sino potencialmente deliberadas respecto al riesgo generado. La reclasificación implica un aumento en la escala de las penas que podrían recibir los acusados si son hallados culpables.
Actualmente, están imputados el expresidente de Gimnasia, Gabriel Pellegrino, y los policías Sebastián Perea y Juan Manuel Gorbarán, quienes tuvieron roles centrales en la organización y ejecución del operativo en las inmediaciones del Estadio del Bosque. En tanto, el extitular de la Aprevide, Eduardo Aparicio, fue sobreseído anteriormente al no encontrarse pruebas suficientes sobre su participación directa.
Si el Tribunal Oral Criminal finalmente acepta la causa, será ese órgano el encargado de llevar adelante el juicio. En caso contrario, la Cámara de Apelaciones deberá definir qué tribunal será competente para juzgar los hechos.
César “Lolo” Regueiro, de 57 años, socio vitalicio y reconocido simpatizante tripero, murió tras sufrir una descompensación mientras intentaba escapar del avance policial. Fue trasladado al Hospital San Martín, donde falleció poco después.
Su muerte generó conmoción y reavivó el debate sobre el rol de las fuerzas de seguridad en los eventos deportivos. A tres años de la tragedia, su familia y gran parte de la comunidad de Gimnasia continúan exigiendo justicia.