La Liga Amateur Platense volvió a regalar una de esas postales que recuerdan por qué el fútbol de barrio sigue siendo el corazón del deporte. El último fin de semana, en el festejo de la victoria de Villa Montoro por 3-2 ante el campeón del Apertura, Peñarol, el delantero Nico Gauna vivió un momento inolvidable que trascendió el resultado.
Mientras el equipo celebraba, un niño se acercó tímidamente con un dibujo, un llavero y una carta. En ella, escribió una frase que conmovió a todos: “Para mí sos como Messi en el Villero”. El mensaje, simple y sincero, emocionó al futbolista, a sus compañeros y a todos los que lo vieron circular en redes sociales.
Gauna, una de las figuras del torneo, no ocultó su emoción. “Ahí entendés que uno no juega solo por los puntos, sino por la gente que te sigue y te acompaña siempre”, expresó tras el encuentro. Y es que, más allá del gol que marcó para revertir el resultado y asegurar el triunfo, lo que quedó grabado en su memoria fue ese gesto de cariño.
En Montoro, como en tantos clubes barriales, el fútbol no se mide solo en tablas y estadísticas. Cada partido es identidad, pertenencia y comunidad. La escena entre el jugador y su joven admirador se convirtió en un símbolo de ese sentimiento: el orgullo de representar a un barrio y el reconocimiento que nace del corazón de la tribuna.